Reflexiones y aprendizajes del 2025
Su pta madre, cómo dolió este año. Mucho reto, mucho aprendizaje, muchas transmutaciones. Hubo muchas cosas malas, retos, cosas que no tenía contempladas, procesos y cosas que aprendí.
Aunque no todo fue malo, gracias al apoyo e insistencia de la CEO de mi hogar hice el trámite para obtener la visa. Esto se hizo hace como 2 años, y la verdad no le tenía tanta fe, había escuchado tantas cosas al respecto que por mi historial creía que no tenía chances. Para no hacerte el cuento largo, en septiembre fui a la entrevista y para mi sorpresa y felicidad, me dieron la visa.
Otra cosa positiva fue que a lo largo del 2025 bajé de peso, bajé alrededor de 15kg. En febrero te comenté que iba a comenzar con este proceso. Me hubiera gustado decirte que todo fue de acuerdo a mi plan, todos los días comiendo bien, ir al gimnasio y demás, la realidad fue otra. Justo al empezar tuve un accidente de auto y eso complicó más las cosas.
La realidad es que el proceso fue más caótico, con sus altas y bajas, pero siempre intentando hacerlo, nunca lo dejé. Esa fue la meta del año pasado y se logró. Todavía falta bastante que trabajar, pero el ejercicio y el comer bien ya es parte de mí.
Todo esto del ejercicio me trajo muchas cosas, pero una que me hizo darme cuenta que ningún proceso/meta o como le quieras llamar es perfecto. De hecho, es más caótico que otra cosa. Esto me lo llevo interno para aplicar esto mismo en otras cosas que haga y no desanimarme por no hacerlo perfecto.
Otra cosa, aunque esta no es tan buena, es que regresó la ansiedad pero ahora renovada, más culera, más cabrona. Al inicio la vi como un ser despreciable que solo quiere joderme la vida, ahora la veo como una señal de mi cuerpo para darme a entender que no estaba haciendo las cosas bien.
Sí, me descuidé, perdí el rumbo de mi vida, perdí el control de mis finanzas, me distraje con cosas que no eran importantes. Incluso meses antes mi cuerpo me dio señales con un ataque de pánico el cual ignoré magistralmente creyendo que todo estaba bien. Semanas después me dio señales más fuertes para ahora sí darme cuenta que algo no estaba bien.
Afortunadamente ahora si me di cuenta y en chinga fui a buscar ayuda y gracias a diosito, caí en muy buenas manos y ya estamos tratando eso con terapia, ejercicio, alimentación, descanso. Luego te contaré más a detalle de todo este proceso, estoy seguro que algo te va a servir a ti o algún conocido.
Ahora, aunque no soy de dejarme llevar por esto de la numerología, horóscopos y demás cosas que anticipaban que este año sería complicado, transformador, donde se trata de mutar, de cambiar, de cerrar ciclos, la realidad es que con el tiempo empecé a creer un poquito. No sé si era porque tuve muchas situaciones difíciles en mi vida, pero también noté esto en mi entorno, en mis redes, en el amigo del amigo que también anda igual. No sé si fue algo que en realidad pasó o simplemente fue el fenómeno de Baader-Meinhof (ese fenómeno donde por ejemplo, compras un carro y después de eso empiezas a ver un chingo de carros iguales al tuyo) mezclado con el sesgo de confirmación.
Sepa, no tengo ni idea, pero sí empecé a creer que hubo algo raro en el 2025.
Lo bueno es que dicen que este año será bastante bueno, espero que tengan razón y si no, ni modo, ya tengo la creencia de que va a ser así y a veces solo eso es lo que necesitamos.
En fin, un año bastante chingón ya analizándolo en perspectiva. Un año que me sacudió bastante, pero que hizo que emergiera otra versión de mí, una versión renovada, mucho más madura, mucho más centrada, mucho más consciente de lo que es y especialmente de lo que no es.
Bien dicen que crecer duele y un chingo. Estoy seguro que esta es preparación para lo que quiero hacer en el futuro, y no porque sea algo malo, al contrario, vienen cosas grandes que harán que siga creciendo.
Te mando un abrazo fuerte, espero tu año haya empezado chingón.
Cero drama, cero miedo. Nos vemos en el viaje.
—R